Donde la seda se convierte en memoria
Un estudio en Barcelona y en Berlín donde cada pieza parte de un diseño dibujado a mano.
La seda me permite dar una nueva dimensión a mi arte. Lo que comienza como una acuarela o una pintura se transforma en una pieza viva, creada para acompañar, inspirar y expresar la personalidad de quien la lleva.
El origen de todas las creaciones
El origen de todas las creaciones de Sandra Salvat se encuentra en la imaginación artística de la pintora que se inspira en la naturaleza y en el día a día. Ella pinta tanto en el exterior como en el estudio. Sus acuarelas, óleos, bocetos o ilustraciones constituyen la base para la posterior metamorfosis de una obra de arte estática en un accesorio de moda exclusivo, tangible y que se puede llevar puesto.
Donde nace cada pieza
No es una fábrica, es un estudio donde la pintura, la seda y la paciencia conviven en el mismo aliento. Cada pañuelo y cada pieza pasan por el mismo par de manos — desde el primer boceto hasta el doblez final.
Manos expertas y tradición artesanal
Detrás de cada creación hay manos expertas y una larga tradición artesanal. Junto a mi madre (nacida en 1930) y un equipo de costureras con amplia experiencia, confeccionamos cada pieza con esmero, cuidando cada detalle para que la calidad, el amor y el cuidado sigan siendo el ADN de nuestra marca.
El material que lo hace posible
La seda que utilizamos procede de Como, la meca de la seda situada en el norte de Italia. Allí, empresas familiares tradicionales llevan décadas dedicadas a la producción y el perfeccionamiento de este material tan codiciado en todo el mundo.
Los materiales en los que confiamos
Seda de tacto suave y brillo elegante de 16mm y 12mm.
Tintes para seda profesionales que se fijan al vapor 102° durante un mínimo de tres horas.
Lana perlé egipcia que tiene un brillo característico y es muy suave.
Papel tisú sin ácido, cajas de Kraft reciclado y cintas de algodón. Cada pieza se dobla a mano y va con una descripción.
Una pieza creada
solo para ti
Si tienes un color en mente, un recuerdo que quieres llevar puesto, o simplemente el deseo de algo que no existe en ningún otro lugar — un encargo puede ser el camino correcto.