Donde la seda
se convierte
en memoria
Un estudio en el corazón del Eixample de Barcelona, donde cada pañuelo nace a mano.
No es una fábrica. Es una sala pequeña e intencionada donde la pintura, la seda y la paciencia conviven en el mismo aliento. Cada pañuelo pasa por el mismo par de manos — desde el primer boceto hasta el doblez final.
Ventanas al norte, siempre
El color es todo. Un tono apagado de tarde, aplicado bajo una luz equivocada, se convierte en un pañuelo completamente distinto por la mañana. El atelier fue elegido —y nunca se ha mudado— por su constante y direccional luz del norte, que llega sin la dureza del sol directo.
"Necesitaba una sala donde la seda me dijera la verdad sobre el color que había mezclado."
Cada muestra se evalúa y corrige aquí, bajo el mismo cielo que ha presenciado cada diseño desde 2009.
Ganados con los años
No hay atajos en el cajón. Cada pincel tiene un propósito —lavado plano, línea fina, traza de reserva— y la mayoría se usan desde la primera colección. Se adquieren herramientas nuevas raramente, solo cuando un diseño exige un gesto que el conjunto existente no puede dar.
"Un pincel se convierte en una extensión de la idea, no solo en un vehículo para la pintura."
La gutta —el delineador de reserva que da a cada pieza su contorno limpio— se aplica a mano alzada. Sin plantillas, sin proyecciones. La línea siempre está viva.
Tejido satinado, nada más
Seda de morera pura en tejido satinado. La elección se tomó al principio y nunca se ha reconsiderado. La superficie satinada capta la luz de un modo que el habutai o el crepé no pueden —amplifica la profundidad del pigmento y recompensa a quien elige doblarla de forma distinta.
"La seda hace la mitad del trabajo. Solo tienes que confiar en ella."
Toda la seda llega pre-lavada, tensada a mano sobre el bastidor y dejada reposar toda la noche antes de hacer la primera marca.
Los materiales en los que confiamos
Tejido satinado de 16 momme. El único tejido desde la primera colección. Del mismo taller durante más de una década.
Tintes de seda profesionales mezclados en el estudio. Fijados a 102 °C durante un mínimo de tres horas.
Gutta incolora aplicada a mano alzada. Crea los límites nítidos entre campos de color.
Papel tisú sin ácido, cajas de kraft reciclado y cinta de algodón. Cada pieza se dobla a mano y se sella con un sello de cera.
Ven a ver
el trabajo
en proceso
El atelier está abierto para visitas privadas con cita previa. Ven a ver una pieza siendo pintada, a encargar un diseño a medida, o simplemente a tocar la seda antes de elegir.
08008 Barcelona, España
Una pieza creada
solo para ti
Si tienes un color en mente, un recuerdo que quieres llevar puesto, o simplemente el deseo de algo que no existe en ningún otro lugar — un encargo puede ser el camino correcto.